EN LA BATALLA DE LAS FLORES

«Sé de quien ha dejado un soneto sin el terceto último, por ir a averiguar en la Bolsa un asunto de tanto por ciento»
-Rubén Darío

lunes

de Cannes al Billboard

Estos días me he detenido a mirar la oferta que nos anuncia el festival de cine de Cannes. El catálogo se muestra bueno, si nos fijamos en las películas ganadoras con esa pulpa incondicional para toda excelente historia: “El Árbol de la vida” de Terrence Malick... Pero hay otras, que no me caben las sinópsis en este comentario, esas películas que denominan “de autor”, y que pareciera que las demás se hacen ellas solas por arte de magia, sin autor.
Claro visto y oído como en otros festivales de cine, también hay una estética del paroxismo cual novelas shock, sí, ese escalofrío que llegó del norte (de donde los nórdicos, para ser exactos): Melancholia. Y de paso algunos directores se quieren hacer los chistosos banalizando de modo infame la tragedia y el genocidio: el ya tristemente célebre Lars Von Trier.
Algo fuera de serie, los obstinados productores del Pirata 4, vamos: inventen algo nuevo, pues si “segundas partes casi nunca no son buenas” qué se puede esperar de la tercera y cuarta y la de nunca acabar... para no decir: ya aburre el pirata, de paso algo raro ese pirata.
Y como no se puede vivir sin música, los amigos del Billboard este fin de semana se preocuparon de seleccionar la fresa de lo más fresa, según sus listas. Obvio que aquí cerca -en mi aldea-, es tiempo de conciertos,de momento es turno de fanfarrias con esos metales y cueros que reviven aquel rocanrrol primitivo mezclado con swing, jazz cuando no se trata de polka o foxtrot o canciones del tipo tirolés.
 De mis preferidas en el Billboard, comparto una pieza entre los mejores del Top Country:


s.

miércoles

Bob Marley maestro del reggae por siempre

Hace 30 años fallecio Bob Marley, maestro del reggae.

De ícono de la contestación de los años 70 y mensajero de una revolución espiritual y cultural, a Bob Marley se le ha ido convirtiendo en producto de una millonaria industria musical. Sus discos están en los escaparates de los coleccionistas o en los stand de los seguidores del género. El rostro de Marley se imprime en miles y miles de camisetas, pósters o marchandises de souvenir, como ocurre con la silueta del Che Guevara, sólo porque es algo cool. Hoy se conmemora con conciertos, programas de radio, reseñas en la prensa.

No es casual que por su convicción humanista, Marley -el revolucionario- se hiciera eco de aquel llamado pacifista de Jimi Hendrix : “En vez de pasear fusiles, hay que pasear guitarras”. Y así con su guitarra Marley fue de Jamaica a Europa, a Norteamérica a tantos conciertos.

Nos queda, pues, de este héroe su reggae, su música, su mensaje espiritual, el legado que no muere.